El 2021 fue el año en el que (casi) nadie quiso quedarse afuera del metaverso

Mientras le damos la despedida definitiva al 2021, podemos estar de acuerdo en que hemos visto y oído la palabra metaverso hasta el hartazgo este año. Si bien el furor se desató en los últimos meses, el concepto no es necesariamente nuevo, aunque sí ha ganado popularidad por las aspiraciones de Facebook durante su cambio de nombre a Meta.

Claramente no todas las voces son a favor de llevar una vida inmersa en la realidad virtual (o cada vez más dependiente de ella), pero no quedan dudas de que «metaverso» se ha convertido en la palabra de moda del 2021. Incluso parece haber caído como anillo al dedo para justificar algunas ideas un tanto alocadas de ciertas empresas; así, si alguno de los proyectos audaces fracasa, la culpa sería del metaverso y de sus impulsores.

Por eso queremos aprovechar estas líneas para repasar qué empresas comenzaron a hurgar en el metaverso este año, y cómo se ha gestado esta relación de amor y odio con un concepto que muchos todavía no entienden pero del que parece que (casi) nadie quiere quedarse afuera.

Facebook sembró la semilla del metaverso y varias empresas se subieron al tren

Meta, la-compañía-antes-conocida-como-Facebook, sembró la semilla que derivó en la locura por el metaverso en la parte final del 2021. Es cierto que el concepto de vivir una vida virtual existía desde antes de que Mark Zuckerberg se interesara en ella, pero su compañía es por lejos la que tiene el interés más desaforado sobre este tema.

Por su parte, la visión que tiene Microsoft del metaverso es para una implementación más específica. Los de Redmond quieren aprovechar este concepto para potenciar el uso de avatares 3D y los espacios de trabajo virtuales en Teams. Además, los padres de Windows quieren aprovechar la oportunidad para potenciar Mesh, su plataforma de reuniones virtuales que requiere del uso de los HoloLens 2. ¿Lo realmente peculiar? Por algún motivo, los avatares de Microsoft en el metaverso no tienen piernas.

La idea del metaverso también parece haber caído muy bien entre los desarrolladores de videojuegos. Tim Sweeney, el CEO de Epic Games, el estudio creador de Fortnite, aseguró hace poco que el metaverso puede ser motor de la economía mundial. Vaticinó, incluso, que podría ser capaz de generar «varios billones de dólares», y que la empresa que alcance primero los mil millones de usuarios podrá establecer los estándares para plataformas de este tipo.

En tanto que desde Niantic, el estudio creador de Pokémon Go, ven al metaverso como una oportunidad para robustecer el uso de la realidad aumentada. Y consideran que en este punto es clave el aporte de los desarrolladores, para llevar la tecnología mucho más allá de los juegos para móviles.

¿Y qué dirías si el avión que te lleve en tu próximo viaje de vacaciones también ha sido diseñado en el metaverso? Esta posibilidad fue recientemente planteada por Boeing, aunque su factibilidad no depende de las intenciones de esta compañía. La reconocida firma aeronáutica propondría a futuro crear «mellizos digitales» de sus grandes aeronaves y las miles de partes que las componen; así, el proceso completo de diseño y fabricación de las mismas se realizaría simultáneamente tanto virtualmente como en el mundo real. La idea parece por demás audaz, especialmente al provenir de una empresa que, según especialistas, ha recortado el presupuesto para investigación y desarrollo.

Metavero + NFTs, la locura definitiva

Otro tema tan candente como el del metaverso ha sido el de los NFTs, que han tenido una definitiva explosión durante el 2021. Por ello era solo cuestión de tiempo antes de que ambos conceptos cruzaran sus caminos; y no hubo que esperar demasiado.

Nike, por ejemplo, no tuvo mayores tapujos y se despachó con la compra de RTFKT; se trata de una empresa de NFTs de zapatillas que diseñará calzado bajo las marcas Nike, Converse y Jordan que en el futuro se podrán comprar en el metaverso. Y si esto aún no pinta de cuerpo entero la efervescencia que se vive por estos tiempos sobre la vida virtual, no temas. El 2021 también será recordado como el año en el que una persona compró el NFT de un yate que solo existe en el metaverso por aproximadamente 650 mil dólares.

Voces disidentes o de prudencia

Como mencionamos en líneas anteriores, el hype por el metaverso se hizo palpable durante la parte final del 2021. Sin embargo, no todos parecen exageradamente entusiasmados con el concepto o la idea detrás del mismo. Philip Rosedale, uno de los fundadores de Second Life, aseguró que el nuevo concepto de metaverso debe estar preparado para lidiar con dos temas muy importantes: la moderación del contenido y el comportamiento de los usuarios, y la adopción de un sistema de identidad estable.

Desde Intel, en tanto, han puesto en duda la idea de una vida completamente virtual como propone el metaverso de Meta. Según la compañía, aún no existe la potencia informática necesaria para que lo que propone Mark Zuckerberg se concrete pronto. Y hasta el propio Elon Musk no se ha mostrado impresionado por la idea. «No sé si necesariamente creo en estas cosas del metaverso», manifestó el CEO de Tesla y SpaceX.

Más allá de las voces a favor y en contra, nos queda la sensación de que aún no hemos escuchado la mayor parte de las ideas relacionadas con el metaverso (por descabelladas que sean). El 2022 nos seguirá trayendo mucho —conceptualmente, al menos— sobre la transición a una vida virtual.